Clases o categorías de chikung
No hay un absoluto consenso a la hora de encasillar a los centenares de sistemas de chikung en unas pocas categorías, puede que porque muchos de ellos encajarían a la vez en diversas de ellas o porque son difíciles de catalogar por sí mismos. Sin embargo, si nos atenemos al fin que persiguen, se habla, en general, de tres tipos: el chikung enfocado a la salud y el bienestar general, el chikung para las artes marciales y el chikung que ahonda en el lado espiritual del ser humano.
Chikung terapéutico
Es el tipo de chikung más extendido en Occidente, ya que persigue un bienestar integral que ahonde tanto en los aspectos físicos, como en los mentales o espirituales. Los ejercicios están destinados a regular el cuerpo, la respiración y la mente en busca de la armonización del qi, la energía vital, sanando o evitando las enfermedades y procurando un estado que autores como Requena califican como de “suprasalud”, una plenitud física y mental que nos hace vivir de forma vitalista, alegre y confiada, en sintonía con el devenir natural de la vida.
En gran medida, las bondades del chikung se deben a que basa sus movimientos en los principios de la Medicina Tradicional China, un arte milenario de sanación que estableció, ya antes del inicio de nuestra era, los fundamentos energéticos de la naturaleza y, por ende, del ser humano. Para esta medicina, la circulación anormal del qi es el origen de los problemas de salud. Reestablecer la armonía del yin y el yang en todo el organismo -tiene una clara visión holística-, es el principio de la curación o del mantenimiento de la salud. Para ello cuenta con diferentes recursos: la acupuntura, la digitopresión, los masajes energéticos (tuina), la fitoterapia y el chikung. Hace miles de años, los médicos chinos descubrieron que diversos movimientos y prácticas activaban la circulación energética en los meridianos (los canales por donde circula la energía), restablecían el equilibrio yin/yang en los órganos internos o conseguían una restauración global del equilibrio energético. Con miles de años de prueba y error, se ha ido consolidando un conjunto de ejercicios psicofísicos que posibilitan la vuelta a la plena salud y el bienestar integral.
Entre las prácticas de chikung terapéutico más conocido se encuentran las secuencias del “Wuqinxi” (el Juego de los Cinco Animales), del médico Hua Tou (110-207); los ejercicios del “Baduanjin” (Las Ocho Piezas del Brocado de Seda) o el Jing Luo Gong (Estiramiento de Meridianos).
En este apartado hay que señalar un tipo de chikung conocido como “chikung médico”, porque era el empleado por los físicos chinos para curar las enfermedades. Podían hacerlo proponiendo a los enfermos ejercicios de chikung (sería el origen de buena parte del chikung terapéutico de nuestros días) o bien proyectando ellos mismos energía sobre sus pacientes de una forma concreta.
Chikung marcial
Los hallazgos de la acupuntura y la Medicina Tradicional China han sido inestimables para las artes marciales, ya que ponen al descubierto tanto las fortalezas como las debilidades energéticas del ser humano. Por ejemplo, algunos tipos de chikung buscaron incrementar la fortaleza corporal y la destreza y eficacia de los movimientos de ataque o defensa. Otros preparaban para resistir los golpes, como el método Camisa de Hierro (Tie Pu San), una técnica avanzada de chikung marcial que también alberga en su esencia un claro componente espiritual.
En general, no resulta fácil encontrar maestros de chikung marcial en occidente. En muchas ocasiones, su enseñanza está ligada a otras disciplinas de artes marciales.
Chikung para el desarrollo personal
La mayor parte del chikung está entroncado con las milenarias fuentes filosóficas del taoísmo, una corriente espiritual que enfatiza vivir en armonía con el tao (la ‘vía’ o el ‘camino’). El Tao apunta a la Realidad Primera de todas las cosas, al principio de unidad absoluta presente tanto en la manifestación como en la no-forma. Es el principio cosmogónico de todo lo existente, y su expansión se revela en la materia a través del juego energético del yin y el yang, en permanente cambio y transformación.
Los ejercicios chikung persiguen llevar al practicante a un estado de plenitud que le permita fluir con el devenir de la vida, alcanzar un grado de despertar que le conecte con la totalidad. Esta búsqueda de la iluminación también recibió con posterioridad la influencia del budismo, en especial de maestros como Bodhidarma, a quien se le atribuye el “Xi Sui Jing” (Lavado de Médula y Cerebro). Otros ejercicios que se engloban en esta categoría son los del Wudang, en la órbita del taoísmo, que contienen la esencia del trabajo alquímico de transformación personal que proponen las prácticas avanzadas taoístas. Es también, un chikung con un marcado carácter terapéutico, un signo recurrente en otros muchos estilos, como hemos visto.
En general, el chikung espiritual está reservado para alumnos avanzados, ya que su práctica es más severa y requiere mayor dedicación.


